En las
últimas semanas he leído varias infografías, en español e inglés, que tratan de
explicar cómo es un artículo o post perfecto. Esas publicaciones les suelen ser
muy útiles a #CommunityManagers o bloggers que están comenzando su
andadura. Pero, al ver esas publicaciones pensé en qué es exactamente un
artículo perfecto y en lo que estaba viendo en esas infografías. Yo considero
que se pueden hacer buenos y peores artículos, pero ¿perfectos? ¿Perfecto para
qué y para quién? El uso de este término puede llevarnos a pensar que si
hacemos aquello que nos indican, nuestro artículo tendrá muchas visitas, será
compartido millones de veces y serás el master de las redes sociales y del
bloggin, cuando realmente el éxito de un artículo depende de otras muchas cosas.
No te voy a
dar aquí las claves para escribir un artículo perfecto pero, ya seas blogger,
#CommunityManager o un aficionado a la escritura que quiere crearse un
blog, sí te puedo dar otros consejos para que tu contenido esté entre los
mejores. Luego, el tiempo, tu destreza para escribir y transmitir y tu
habilidad en las redes sociales y en otros foros donde se comparte contenido
harán que tu blog, tus artículos, tengan mayor o menor impacto:
1. Encuentra
tu nicho.
Antes de
escribir un artículo, verifica si ya se ha escrito algo sobre ese tema. Busca
los artículos relacionados con tu tema, lee todo lo que encuentres y hazte
preguntas. Quizás en ese trayecto encuentres aspectos que no han sido tratados
o nuevos enfoques que pueden ser interesantes.
2.
Selecciona las palabras clave.
Selecciona qué palabra o palabras clave quieres
utilizar para construir el
artículo. Tiene que estar en consonancia con la temática de tu blog. Si
escribes un artículo sobre herramientas para el marketing online, la palabra
clave, que aparecerá y se repetirá en el texto será “marketing online”. Esta
palabra deberías incluirla en las etiquetas y, si utilizas algún programa SEO,
en la metadescripción. No hagas un uso abusivo de palabras clave. Es preferible
tener pocas y que el texto tenga sentido que muchas y que el contenido pierda
calidad y claridad expositiva.
3. Piensa un
buen título.
Es
importante que tu título describa en una sola línea el contenido que el lector
se va a encontrar cuando entre en tu post. Intenta que tenga una palabra clave.
4. Empieza
con una descripción clara del tema a tratar.
Haz una
breve introducción, de un párrafo o dos a lo sumo. En esta parte tienes que
presentar y explicar el tema, su relevancia y el contexto de una forma clara,
concisa y precisa, sin entrar en demasiados detalles. Por otro lado, también
puedes comenzar contando brevemente cómo se te ocurrió escribir sobre ese tema.
La introducción será de una forma u otra dependiendo del tono que utilices en
tus publicaciones (más riguroso, desenfadado,…)
5.
Desarrolla el tema.
Escribe en
diferentes puntos o párrafos el tema que deseas tratar. Ordena las ideas
principales, que aparecerán desarrolladas en los primeros párrafos, y luego
desarrolla las ideas secundarias. Sé conciso, preciso y evita la ambigüedad.
6. Escribe
una conclusión.
Haz una
valoración sobre el tema sobre el que has escrito. Da consejos y emite un
juicio. Recapitula las ideas principales. Invita al lector a actuar, a
participar en el blog o en tus redes sociales. Haz una llamada a la acción. Las
posibilidades son múltiples.
7. Intenta
que sea comprensible.
Si escribes
sobre temas muy técnicos, procura que las expresiones de los conceptos sea
clara tanto para expertos como para “beggins”, con los detalles apropiados.
8. No
cometas faltas de ortografía o errores gramaticales.
En general,
uno de los aspectos peor
valorados en un blog son las
faltas de ortografía o errores gramaticales. Pon atención y procura no cometer
este tipo de errores.
Una vez
hecho esto, plantéate las siguientes cuestiones:
¿El tamaño
del artículo es adecuado?
Como dice
wikipedia, “es lo bastante largo para suministrar la suficiente información,
profundidad y análisis de su tema pero sin incluir detalles superfluos o
información que estaría mejor situada en “subartículos”, artículos relacionados
o proyectos hermanos”. Por otro lado, la extensión idónea para un artículo
suele ser entre las 600 y 800 palabras, cifra que no tiene porqué constituir un
marco rígido.
¿Es preciso
y explícito?
Has acabado
de escribir. Ahora lee tu artículo. ¿Está libre de generalidades vagas (de
ambigüedades) y de medias verdades que puedan deberse a un dominio imperfecto
del tema?.
¿Es claro?
Que esté
libre de redundancias. Tu artículo, ¿está escrito de tal forma que no cae en la
ambigüedad y no genera malentendidos? ¿Sigue una estructura lógica y una prosa
simple y clara?. ¿Está libre de redundancias?.
¿Crees que
tu texto es ameno?
Observa si
tu tono es el adecuado y si tu texto puede generar el interés de tu público
objetivo. ¿Crees que tu texto atrapará al lector durante unos minutos? Haz que
otras personas lo lean y te den su opinión.
Incluye
imágenes relevantes
Las imágenes
son un aspecto muy importante en nuestras publicaciones. Una buena imagen, que
tenga que ver con el contenido, puede atraer a esos lectores dubitativos.
Selecciona bien las imágenes o créalas tú mismo. Sé creativo.
Recuerda, tu
blog, tu artículo no se va a difundir solo. Además de escribir bien, hay que
desarrollar otras habilidades, como gestionar correctamente las redes sociales,
hablar en otros foros, en blogs, compartir tu contenido en diferentes
plataformas de contenido y, sobre todo, debes crearte una imagen. Con el tiempo
ganarás followers y prestigio que, al final, se traducirá, probablemente, en un
aumento de las visitas a tu blog. Como ves, gestionar y escribir en un blog es
una labor que requiere mucho más trabajo del que inicialmente se puede pensar,
un trabajo que suele trascender de los límites del mismo blog.